El gran día de Silvanos es el 1x35 de ALSA.
Nuestro California Dreams particular, presentados por Jesús Cisneros en su primera actuación. Lucía Jiménez estaría pletórica (aunque no se le note mucho, era muy tranqui su personaje) tanto que canta en toda peli que le dejen.
Y tenía un conejo de mascota.
Y en La buena vida hacía de prima guay del pimpollo aquel y sabe como funciona el rollo concepto ir de marcha.
Qué envidia todo. Pero hoy estoy igual de contento AL SAlir de una reunión en la cual han decidido, los señores médicos, incluirme en la lista de trasplantes.
Estoy desde ahora más cerca (aproximado: uno a dos años, quizás más, menos nos extrañaría) de que mi situación en cuanto a salud mejore bastantito. Como he ido expresando por aquí, miedo ninguno y ¿sueños? los de todo joven español, supongo, aunque adaptado a nustro universo de gente fan de la cultura pop.
Si algo he aprendido en tantos años de pesadumbre es a tener paciencia en esperar a mejorar: brotes concretos de alguna de las dos enfermedades, períodos de altibajos en general, ingresos... parones y arranques vitales perdí la cuenta. Y mucho queda de tener paciencia.
Pero hoy podemos alegrarnos mi familia y yo de que el gol más importante está metido. Hoy es momento euforia, celebrar una buena noticia antes de pensar en todo el proceso que queda antes y durante la operación. Más allá de eso, sólo dos cosas: sé que algún día echaré el cierre a éste blog y otro más diver llegará, y que volveré a viajar a Madrid.
No más objetivos de mome, importantísimos para mí no obstante.
martes, 19 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
Nada será igual.
Nada será igual es el 3x08 de ALSA.
Escuchar a Camera Obscura se ha convertido en un homenaje a Carey Lander, la teclista. Falleció hace medio año. Cada vez que me pongo una canción de éste grupo (el indie por excelencia, aunque vendieran mil millones de discos seguirían siendo indies) es una incertidumbre.
A veces me saltan las lágrimas, otras como antes de la triste noticia es sólo disfrutar de algunas de mis canciones favoritas. Por lo general, ambas cosas. Hace tiempo decidí una cosa impensable, ya que nunca me decido el top 10 de nada. Ni el top 5. Me puse serio conmigo mismo hasta determinar que
en cine: 1. La selva esmeralda 2. La chica del puente 3. Inocencia rebelde
en series: 1. Doctor en Alaska
en música: 1. Suspended From Class
Ya está, no llego a más. Suena tan bonita que la pongo por delante de alguna de Oasis o Lene Marlin. Pertenece al Underachievers Please (2003) Carey se había incorporado un año antes. Si en la canción Lloyd, i'm ready to be unbroken es el órgano de iglesia el que inevitablemente nos la hace recordar desde el segundo cero, el album My Maudlin Career es una caña constante en el asunto instrumental.
Piano y voces también eran cosa de ella. Pero en verdad da igual. Cualquier canción del grupo, sea antes de su llegada o en las que menos se le note, apenas escucharla y dependiendo de la fuerza moral que tenga ese día lo supero para transformarla en homenaje-celebración, que es lo que debería pasar siempre. No siempre se consigue.
También da igual, veremos que hace el resto de componentes del grupo. Si siguen adelante o deciden dejarlo como tal. Lo importante es que son tantos los temas de Camera Obscura que me gustan, y me provocan tantas sensaciones (don que tienen) que la opción no escucharlos más ni se plantea. Que duela lo que tenga que doler, los que (aun) estamos vivos tenemos un reto.
Hay dos canciones, French Navy y I love my Jean que, curioso, me sonaron en momentos muy delicados médicamente hablando. Creo que acudiré a ellos expresamente en las situaciones más chungas que puedan llegar.
Escuchar a Camera Obscura se ha convertido en un homenaje a Carey Lander, la teclista. Falleció hace medio año. Cada vez que me pongo una canción de éste grupo (el indie por excelencia, aunque vendieran mil millones de discos seguirían siendo indies) es una incertidumbre.
A veces me saltan las lágrimas, otras como antes de la triste noticia es sólo disfrutar de algunas de mis canciones favoritas. Por lo general, ambas cosas. Hace tiempo decidí una cosa impensable, ya que nunca me decido el top 10 de nada. Ni el top 5. Me puse serio conmigo mismo hasta determinar que
en cine: 1. La selva esmeralda 2. La chica del puente 3. Inocencia rebelde
en series: 1. Doctor en Alaska
en música: 1. Suspended From Class
Ya está, no llego a más. Suena tan bonita que la pongo por delante de alguna de Oasis o Lene Marlin. Pertenece al Underachievers Please (2003) Carey se había incorporado un año antes. Si en la canción Lloyd, i'm ready to be unbroken es el órgano de iglesia el que inevitablemente nos la hace recordar desde el segundo cero, el album My Maudlin Career es una caña constante en el asunto instrumental.
Piano y voces también eran cosa de ella. Pero en verdad da igual. Cualquier canción del grupo, sea antes de su llegada o en las que menos se le note, apenas escucharla y dependiendo de la fuerza moral que tenga ese día lo supero para transformarla en homenaje-celebración, que es lo que debería pasar siempre. No siempre se consigue.
También da igual, veremos que hace el resto de componentes del grupo. Si siguen adelante o deciden dejarlo como tal. Lo importante es que son tantos los temas de Camera Obscura que me gustan, y me provocan tantas sensaciones (don que tienen) que la opción no escucharlos más ni se plantea. Que duela lo que tenga que doler, los que (aun) estamos vivos tenemos un reto.
Hay dos canciones, French Navy y I love my Jean que, curioso, me sonaron en momentos muy delicados médicamente hablando. Creo que acudiré a ellos expresamente en las situaciones más chungas que puedan llegar.
martes, 15 de marzo de 2016
Haré lo que me pidas.
Haré lo que me pidas es el 2x85 de ALSA.
Tomamos éste título hoy para hablar de lo que te piden cuando vas para trasplante. Aparte de pruebas y entrevistas con el tribunal (apelativo cariñoso al comité que decide) me han hecho ir a un psiquiatra y a un psicólogo con mis papis en plan cómo afrontamos todos la operación, si tengo miedo de cara a ella, si tengo ganas de vivir en general -nos ajo- y como pasa en los castings de Gran Hermano, sutiles cuestiones con aviesas intenciones para que les cuentes de alguna forma lo que no quieres contarles. Más listos...
Ay, quien fuese newyorkino para que ir al loquero sea algo cool, como tantas series y pelis nos han enseñado. Que por mí vale, haré lo que pidas tribunal para que quedes tranquilo si los informes arrojan resultado OK, o sea:
''Este tipo en cuestión podrá soportar psicológicamente la operación de quitarle el hígado escacharrado y ponerle otro, para volver al estado anterior de sólo estar jodido por una enfermedad y no dos (ver post anteriores, los primeros sobre todo) y así al menos poder ir tirando en sus planes que son los de cualquier joven treintañero. Lo de hacer blogs, el ajedrez, añorar las Ruffles Bravas, no odiar la comic-sans, el noventerismo o esperar disco de Lene Marlin para éste año bueno... digamos que son cosas preocupantes pero no para el caso trasplantil. La familia le apoya porque son gente normal y no le odian y todos, hasta él entienden los riesgos y afrontan todo el rollo con optimismo, yo como experto en analizar el coco a la gente no veo que prefiera seguir sufriendo un infierno nivel seis cuando sabe que se está mejor en el de nivel tres''
Algunas partes del informe supongo que no son exactamente así, pero (dejando a un lado el test de preguntas responda si o no ''no, no tomo drogas. Sí, si creo que saludar a un vecino es más mejor que no hacerlo'') tanto Mr. Psiquito como Mrs. Psiquita dicen que vale, que ésta prueba superada. Continúe hasta el monstruo final, que si todo va bien se lo podremos en un frasco por si lo quiere de recuerdo.
Quedan viajes para consultas, pruebas tipo escáner en máquinas que no te llevan al futuro, pasado ni a Marte lástima, o incluso para muestra de sangre que quieren ellos y ha de ser allí, en el hospital que oye, guay, está a una hora en coche pero iremos a pesar de que a los diez minutos parezca que he cabreado a doscientos hooligans de un equipo rival de Mourinho. Nada, lo que deseéis, pedid y se os dará. Al salir de clase tuvo casi 1200 epidosios, me empezaría a preocupar si gasto todos los títulos a uno o dos por mes y no nos hemos pasado todos éste videojuego, porque somos un equipo
;D
^-^
:X
y eso.
Tomamos éste título hoy para hablar de lo que te piden cuando vas para trasplante. Aparte de pruebas y entrevistas con el tribunal (apelativo cariñoso al comité que decide) me han hecho ir a un psiquiatra y a un psicólogo con mis papis en plan cómo afrontamos todos la operación, si tengo miedo de cara a ella, si tengo ganas de vivir en general -nos ajo- y como pasa en los castings de Gran Hermano, sutiles cuestiones con aviesas intenciones para que les cuentes de alguna forma lo que no quieres contarles. Más listos...
Ay, quien fuese newyorkino para que ir al loquero sea algo cool, como tantas series y pelis nos han enseñado. Que por mí vale, haré lo que pidas tribunal para que quedes tranquilo si los informes arrojan resultado OK, o sea:
''Este tipo en cuestión podrá soportar psicológicamente la operación de quitarle el hígado escacharrado y ponerle otro, para volver al estado anterior de sólo estar jodido por una enfermedad y no dos (ver post anteriores, los primeros sobre todo) y así al menos poder ir tirando en sus planes que son los de cualquier joven treintañero. Lo de hacer blogs, el ajedrez, añorar las Ruffles Bravas, no odiar la comic-sans, el noventerismo o esperar disco de Lene Marlin para éste año bueno... digamos que son cosas preocupantes pero no para el caso trasplantil. La familia le apoya porque son gente normal y no le odian y todos, hasta él entienden los riesgos y afrontan todo el rollo con optimismo, yo como experto en analizar el coco a la gente no veo que prefiera seguir sufriendo un infierno nivel seis cuando sabe que se está mejor en el de nivel tres''
Algunas partes del informe supongo que no son exactamente así, pero (dejando a un lado el test de preguntas responda si o no ''no, no tomo drogas. Sí, si creo que saludar a un vecino es más mejor que no hacerlo'') tanto Mr. Psiquito como Mrs. Psiquita dicen que vale, que ésta prueba superada. Continúe hasta el monstruo final, que si todo va bien se lo podremos en un frasco por si lo quiere de recuerdo.
Quedan viajes para consultas, pruebas tipo escáner en máquinas que no te llevan al futuro, pasado ni a Marte lástima, o incluso para muestra de sangre que quieren ellos y ha de ser allí, en el hospital que oye, guay, está a una hora en coche pero iremos a pesar de que a los diez minutos parezca que he cabreado a doscientos hooligans de un equipo rival de Mourinho. Nada, lo que deseéis, pedid y se os dará. Al salir de clase tuvo casi 1200 epidosios, me empezaría a preocupar si gasto todos los títulos a uno o dos por mes y no nos hemos pasado todos éste videojuego, porque somos un equipo
;D
^-^
:X
y eso.
sábado, 13 de febrero de 2016
Sombras y luces.
Sombras y luces es el 1x174 de ALSA.
Lo de tener una actitud positiva frente a los malos momentos guay, acostumbrado estoy. Lo de no avergonzarse de los gustos por muy ridículos que puedan ser vistos por la peña, igual. Total, qué mas da. House dice que todo el mundo miente. Yo digo que todo el mundo es actor.
No sé como ha pasado, pero hasta el más inútil ser que encuentro por éstos mundos da el mínimo para, en dos segundos, montarse una defensa de lo suyo o ataque a lo tuyo cuquísima de la muerte. Nadie cede, reconoce error ni respeta.
Esto último es a lo que voy. Como estoy de vuelta de todo, más la timidez innata que me deja expuesto, acostumbro a hacer eso que no hacen los tertulianos de las teles ni por casualidad: escuchar al otro más de diez segundos. Es divertido usarlo como reto cuando enfrente está un especimen del tipo 'mr. cátedra siento' o mejor, su primo 'mr. y qué' Es la respuesta definitiva, porque aunque éste simpático animalillo de comprensión lectora le salió -10, sabe que el recurso 'Y qué' viene a ser ''el mundo está tan mal que da igual todo y a mí tú''
Es el nuevo Hitler, el puñetero planeta va a la mierda y ese hecho me otorga el poder de tirarte a la cara éste cerro ubidense. Y tan pancho. ¿Espada, pared y yo en medio? Eso ya no existe, no vergüenza, no culpa.
Pero como éste post tiene el título que tiene, vamos a transformarlo a partir de aquí en uno de esos del tipo Hay honrosas excepciones. Una honrosa excepción en forma de joven -algo más que yo, calculo- compi de sala de espera en uno de los cuatro médicos que he ido ésta semana (4 de 5, perdón TL por la escasa actividad éstas mañanas)
Empezamos a hablar al unirnos el hecho de querer recoger el papel caído a una tercera, señora mayor, que ni se dio cuenta. Ganó ella. Como lo del juego del pañuelo pero al revés.
¿Saben lo que es conversar con alguien sin centrarse en un personaje que ya tienes creado y que has visto la oportunidad de ensayar de nuevo? En el fantabuloso mundo de los enfermos en salas de espera, se pueden imaginar. Esa competición por ver quién está peor, con toda la educación del mundo por supuesto, respeto total pero a lo que vas es a contar tu historia de penurias y salud horrible, la dejamos de lado en nada. Ni un minuto duró. Los súper samaritanos adalides del buen rollo (porque ella es como yo intento, alguien positivo y amable) nos pillamos en seguida el uno al otro.
Por mi parte, me dí cuenta antes de hallar aficiones comunes. Por su forma de hablar, natural de la hostia y tope simpática . Y de escuchar, que me contagió y copié la actitud respetuosa venciendo la timidez que decía antes. Qué cosas oiga, las buenas formas llevan a lo mismo si uno tiene el día paciente.
No, no importa si me enamoré de ella. Me enamoro de mil cada día. Algunas no famosas. El caso es que la robótica voz cantó su número de cita y se acabó la charla con una representante de algo en peligro de extinción: BUE-NA GEN-TE
Y repito, la chica era guay no necesariamente por ser fan de Anatomía de Grey y las Spice.
Lo de tener una actitud positiva frente a los malos momentos guay, acostumbrado estoy. Lo de no avergonzarse de los gustos por muy ridículos que puedan ser vistos por la peña, igual. Total, qué mas da. House dice que todo el mundo miente. Yo digo que todo el mundo es actor.
No sé como ha pasado, pero hasta el más inútil ser que encuentro por éstos mundos da el mínimo para, en dos segundos, montarse una defensa de lo suyo o ataque a lo tuyo cuquísima de la muerte. Nadie cede, reconoce error ni respeta.
Esto último es a lo que voy. Como estoy de vuelta de todo, más la timidez innata que me deja expuesto, acostumbro a hacer eso que no hacen los tertulianos de las teles ni por casualidad: escuchar al otro más de diez segundos. Es divertido usarlo como reto cuando enfrente está un especimen del tipo 'mr. cátedra siento' o mejor, su primo 'mr. y qué' Es la respuesta definitiva, porque aunque éste simpático animalillo de comprensión lectora le salió -10, sabe que el recurso 'Y qué' viene a ser ''el mundo está tan mal que da igual todo y a mí tú''
Es el nuevo Hitler, el puñetero planeta va a la mierda y ese hecho me otorga el poder de tirarte a la cara éste cerro ubidense. Y tan pancho. ¿Espada, pared y yo en medio? Eso ya no existe, no vergüenza, no culpa.
Pero como éste post tiene el título que tiene, vamos a transformarlo a partir de aquí en uno de esos del tipo Hay honrosas excepciones. Una honrosa excepción en forma de joven -algo más que yo, calculo- compi de sala de espera en uno de los cuatro médicos que he ido ésta semana (4 de 5, perdón TL por la escasa actividad éstas mañanas)
Empezamos a hablar al unirnos el hecho de querer recoger el papel caído a una tercera, señora mayor, que ni se dio cuenta. Ganó ella. Como lo del juego del pañuelo pero al revés.
¿Saben lo que es conversar con alguien sin centrarse en un personaje que ya tienes creado y que has visto la oportunidad de ensayar de nuevo? En el fantabuloso mundo de los enfermos en salas de espera, se pueden imaginar. Esa competición por ver quién está peor, con toda la educación del mundo por supuesto, respeto total pero a lo que vas es a contar tu historia de penurias y salud horrible, la dejamos de lado en nada. Ni un minuto duró. Los súper samaritanos adalides del buen rollo (porque ella es como yo intento, alguien positivo y amable) nos pillamos en seguida el uno al otro.
Por mi parte, me dí cuenta antes de hallar aficiones comunes. Por su forma de hablar, natural de la hostia y tope simpática . Y de escuchar, que me contagió y copié la actitud respetuosa venciendo la timidez que decía antes. Qué cosas oiga, las buenas formas llevan a lo mismo si uno tiene el día paciente.
No, no importa si me enamoré de ella. Me enamoro de mil cada día. Algunas no famosas. El caso es que la robótica voz cantó su número de cita y se acabó la charla con una representante de algo en peligro de extinción: BUE-NA GEN-TE
Y repito, la chica era guay no necesariamente por ser fan de Anatomía de Grey y las Spice.
domingo, 31 de enero de 2016
Toma Nota
Toma Nota es el 1x06 de ALSA.
Pacientes, enfermeros, familiares. Tres puntos de vista ante un ingreso, a lo Tarantino. Dejaremos a los médicos fuera porque pasan a verte cuando les sale de la p.... cuando buenamente pueden.
Muchos ingresos de muchos días, en once años. Con ésta experiencia en hospitales permitidme teorizar sobre el rollo estar offline, no me llevo mi asco de tablet ni mi móvil es internauta. Ah, sí, eso y que los primeros días de cada estancia estoy sufriendo lo indecible y pruebas y con incómodos sueros y tal... cuando todo eso acaba aprovecho para desintoxicarme de internet, con mi radio y algún libro ya tiro. Ni la tele de allí veo (no soy multimillonario) ni pido a nadie que me traiga un portátil. Es mi forma de volver a los 90.
Te acostumbras a estar en un lugar mezcla entre Melrose Place y Gran Hermano, con los cotilleos por nimiedades de las enfermeras (lo siento, es así, abundan las chicas) sobre tí, otros pacientes y familiares maleducados.
Ellas se aburren tanto como tú, en un trabajo que lo mismo les toca atender mil cosas a la vez que gastar horas y horas muertas. Como tengo el don de que siempre me toca la suite cerca de los controles, me entero de muchas cosas.
Lo de que en cuanto me sueltan el palo de los sueros me escapo de walkabout por otras plantas y podría robar los ordenadores sin que nadie se enterase, en un intrincado plan, ya otro día lo detallo.
Pero que enfada a las enfermeras (toda la culpa mía) cierto es. Los familiares por su parte, ésto lo hemos vivido todos, están incómodos y aburridos también al rato, la discusión puede saltar en cualquier momento, incluso con tus seres más queridos por cualquier tontá. Mi madre + buena intención de ayudar + yo en un mal día es algo muy peligroso.
Vamos que la conclusión es que el aburrimiento puede llevarte a soltar frases dañinas dignas de Anatomía de Gey RODAJE que en otro contexto no surjirían.
Menos mal que luego me dan el alta, vuelvo a casa, al online, a Twitter y se acaban las discusiones sin sentido sin pensar sin...
...
...
Oh, vaya.
Pacientes, enfermeros, familiares. Tres puntos de vista ante un ingreso, a lo Tarantino. Dejaremos a los médicos fuera porque pasan a verte cuando les sale de la p.... cuando buenamente pueden.
Muchos ingresos de muchos días, en once años. Con ésta experiencia en hospitales permitidme teorizar sobre el rollo estar offline, no me llevo mi asco de tablet ni mi móvil es internauta. Ah, sí, eso y que los primeros días de cada estancia estoy sufriendo lo indecible y pruebas y con incómodos sueros y tal... cuando todo eso acaba aprovecho para desintoxicarme de internet, con mi radio y algún libro ya tiro. Ni la tele de allí veo (no soy multimillonario) ni pido a nadie que me traiga un portátil. Es mi forma de volver a los 90.
Te acostumbras a estar en un lugar mezcla entre Melrose Place y Gran Hermano, con los cotilleos por nimiedades de las enfermeras (lo siento, es así, abundan las chicas) sobre tí, otros pacientes y familiares maleducados.
Ellas se aburren tanto como tú, en un trabajo que lo mismo les toca atender mil cosas a la vez que gastar horas y horas muertas. Como tengo el don de que siempre me toca la suite cerca de los controles, me entero de muchas cosas.
Lo de que en cuanto me sueltan el palo de los sueros me escapo de walkabout por otras plantas y podría robar los ordenadores sin que nadie se enterase, en un intrincado plan, ya otro día lo detallo.
Pero que enfada a las enfermeras (toda la culpa mía) cierto es. Los familiares por su parte, ésto lo hemos vivido todos, están incómodos y aburridos también al rato, la discusión puede saltar en cualquier momento, incluso con tus seres más queridos por cualquier tontá. Mi madre + buena intención de ayudar + yo en un mal día es algo muy peligroso.
Vamos que la conclusión es que el aburrimiento puede llevarte a soltar frases dañinas dignas de Anatomía de Gey RODAJE que en otro contexto no surjirían.
Menos mal que luego me dan el alta, vuelvo a casa, al online, a Twitter y se acaban las discusiones sin sentido sin pensar sin...
...
...
Oh, vaya.
lunes, 4 de enero de 2016
Retorno al mundo de los vivos.
Retorno al mundo de los vivos es el 1x26 de ALSA.
Los pacientes entes que me siguen en Twitter y (todavía) no se han hartado y largado puede que notaran que últimamente me he puesto muy musical. Ya que no puedo ir a conciertos que éstos vengan a mí, o sea, a mi Youtube. Me dio por los ''live'' míticos de ayer y hoy (Lollapalooza existe, no es cosa de Los Simpson)
Pero si el título de la entrada es el que es, se debe al hecho de una digievolución en algo tan cotidiano como escuchar canciones mientras paseo, intentaré explicarlo. Eso es algo que no hacía desde... bueno era con un walkman, así que imaginen. La radio del móvil la escucho en las salas de espera, no iba por la calle con auriculares porque me gusta el sonido ambiente de la city, y si han leído los post anteriores, muy lejos no llego a pata.
Hasta ahora.
Ahora... aguanto un poco más.
Y se debe (aunque me fastidie tragar con una modernez como el mp3) a que cualquier tema alegre, pegadizo o marchosillo que me mole me pone a cien oyéndolo así, por unos diminutos audífonos, no sé por qué. Sólo sé que ni me entero y tiro millas a sitios más lejanos, a saber: algunas citas médicas, panaderías y churrerías (si me levanto muy temprano) que ya conozco todas las de un amplia área y según qué quiera ese día allá voy, para lo cual me he aprendido paradas y horarios de autobuses y de taxis, que por la recíen adquirida fuerza que me da la música las más próximas ya están fuera de la ruta sobre ruedas.
Me gusta mucho sorprender a mi familia llegando con churros o un pan redondo guay de buena mañana, sobre todo si hay visita. Me gusta ir a otras tiendas ya sea andando, al menos la ida, porque para la vuelta los helados por ej. lógicamente han de llegar en condiciones. Me he gastado perras indecentes porque me dio por ir donde está el mejor granizado de limón -mi debilidad en verano- por tener que coger dos autobuses en la ida y taxi en la vuelta.
A ver, aprovecho para descubrir otros lugares del entorno y desayunar o comprar el periódico o el pan, ya que estoy allí (traducción, para no sentirme tan culpable por semejante locura) pero claro, eso supone dejarme más dinero en esa aventura. Pero lo importante, a la ida de mis paseos pongo el mp3 y sin darme cuenta estoy mucho más lejos de lo habitual en años anteriores, y con fuerzas para volver andando también. Eso es mucho en mi situación. Por eso si digo que los géneros menos tomados en serio (el dance 90's, el pop más chicle) me han dado salud como ningún medicamento o el hierro que de cuando en cuando deben reponerme, está comprobado y uno es feliz.
Pd: si ven a alguien por las calles en ese plan pero con un walkman y sus correspondientes mega auriculares (hola #3) salúdenme, que si encuentro uno mono lo alterno con el jodido mp3.
Los pacientes entes que me siguen en Twitter y (todavía) no se han hartado y largado puede que notaran que últimamente me he puesto muy musical. Ya que no puedo ir a conciertos que éstos vengan a mí, o sea, a mi Youtube. Me dio por los ''live'' míticos de ayer y hoy (Lollapalooza existe, no es cosa de Los Simpson)
Pero si el título de la entrada es el que es, se debe al hecho de una digievolución en algo tan cotidiano como escuchar canciones mientras paseo, intentaré explicarlo. Eso es algo que no hacía desde... bueno era con un walkman, así que imaginen. La radio del móvil la escucho en las salas de espera, no iba por la calle con auriculares porque me gusta el sonido ambiente de la city, y si han leído los post anteriores, muy lejos no llego a pata.
Hasta ahora.
Ahora... aguanto un poco más.
Y se debe (aunque me fastidie tragar con una modernez como el mp3) a que cualquier tema alegre, pegadizo o marchosillo que me mole me pone a cien oyéndolo así, por unos diminutos audífonos, no sé por qué. Sólo sé que ni me entero y tiro millas a sitios más lejanos, a saber: algunas citas médicas, panaderías y churrerías (si me levanto muy temprano) que ya conozco todas las de un amplia área y según qué quiera ese día allá voy, para lo cual me he aprendido paradas y horarios de autobuses y de taxis, que por la recíen adquirida fuerza que me da la música las más próximas ya están fuera de la ruta sobre ruedas.
Me gusta mucho sorprender a mi familia llegando con churros o un pan redondo guay de buena mañana, sobre todo si hay visita. Me gusta ir a otras tiendas ya sea andando, al menos la ida, porque para la vuelta los helados por ej. lógicamente han de llegar en condiciones. Me he gastado perras indecentes porque me dio por ir donde está el mejor granizado de limón -mi debilidad en verano- por tener que coger dos autobuses en la ida y taxi en la vuelta.
A ver, aprovecho para descubrir otros lugares del entorno y desayunar o comprar el periódico o el pan, ya que estoy allí (traducción, para no sentirme tan culpable por semejante locura) pero claro, eso supone dejarme más dinero en esa aventura. Pero lo importante, a la ida de mis paseos pongo el mp3 y sin darme cuenta estoy mucho más lejos de lo habitual en años anteriores, y con fuerzas para volver andando también. Eso es mucho en mi situación. Por eso si digo que los géneros menos tomados en serio (el dance 90's, el pop más chicle) me han dado salud como ningún medicamento o el hierro que de cuando en cuando deben reponerme, está comprobado y uno es feliz.
Pd: si ven a alguien por las calles en ese plan pero con un walkman y sus correspondientes mega auriculares (hola #3) salúdenme, que si encuentro uno mono lo alterno con el jodido mp3.
martes, 10 de noviembre de 2015
Tengo Que Deciros Una Cosa.
Tengo Que Deciros Una Cosa es el 1x178 de ALSA.
Erase que se era un fan de Star Wars que tenía cáncer, le dejaron ver antes que nadie la nueva entrega y cascó hoy. Twitter lleva dando cuenta del debate ¿está bien que se haya usado al chico éste para una promo tan sentimentaloide o es algo reprobable y asqueroso?
Y algún ingenuo que se pregunta si se ha hecho con fines de marketing. Animalico... ¡pues claro! haya o no una intención honesta por parte de la productora, el asunto le ha venido bien en ese sentido. Cosa que al difunto le importará entre nada y menos. El ha tenido una alegría que no estaba prevista en el guión de la vida, fatal guión para el susodicho. Bien, hablemos de mi caso:
Las posibilidades de hallarme en la situación de pre-moribundo no son muchas de momento para mí, pero no es descartable y pensando qué haría llegado el momento:
1. Animo a la gente de archivos de TVE y Tele-5 a que exploten mi sufrimiento, a cambio de ver de nuevo en español Clarissa y/o Primeros Besos.
2. Cualquier opinión de otras personas, por ejemplo el mundo entero, como decirlo: rima con Picolín.
La felicidad mía sobrepasa con mucho la felicidad de cualquier tuitero por haberle quedado una frase chula contra las malvadas teles, igual que les pasa a:
1. Los niños de la escuela Sharapova, que sin ella estarían entrenando con las palas playeras y pelota de goma por las calles vietnamitas y australianas, y les da igual si la tenista rusa obtiene beneficios fiscales u otras mierdas aparte de mejorar su imagen de celeb. Por cierto ella aparte de rascarse el bolsillo fue a la inauguración y al año siguiente para ver como iba el asunto.
2. Una fan treceañera de Taylor Swift recibe cualquier atención y su alegría supera incluso a mi teórica felicidad por esas series (con posible vuelta de Ruffles Bravas ya no estoy tan seguro) y ni las críticas de si honestidad, ni las ingeniosas y divertidas intros screamqueeneras cambiará eso. Debo decir que si yo fuera famoso me desviviría por mis fans más incluso que la Swift, es cuestión de como sea tu personalidad. Por el amor de Peich si las caritas de la gente en los conciertos -y ahí han pagado ellos- no la tendrán muchos en su mejor polvo.
¿Habéis visto lo que pasa en un concierto cuando Noel cierra con Don't Look Back In Anger? Los asistentes podrían hacer genkidamas para matar a Freezer, su padre y su abuela.
O si quieren dejamos fuera a las celebrities. La caja con comida y medicinas que cae del avión a la aldea africana, o cae o no cae. O existe o no existe. Gracias a tí y a mí existe, es la diferencia entre vida y muerte, y seguro que si el niño llamado Enam o la niña llamada Dakari (bucad el significado) pudiera conocernos la sonrisa y el gracias dadlos por hecho.
De momento me tengo que conformar con ver las dos series en otros idomas. Inconvenientes de seguir vivo. De momento seguiré asistiendo a la pelea sobre las intenciones de tal o cual famoso, y ésta noche saco la ouija y le pregunto un par de cosas al muchacho fan de SW. No creo poder sacarle algún spoiler, pero lo intentaré.
Seguro que está agobiadísimo sobre lo que opinamos de él. Seguríííísimo que sí...
Erase que se era un fan de Star Wars que tenía cáncer, le dejaron ver antes que nadie la nueva entrega y cascó hoy. Twitter lleva dando cuenta del debate ¿está bien que se haya usado al chico éste para una promo tan sentimentaloide o es algo reprobable y asqueroso?
Y algún ingenuo que se pregunta si se ha hecho con fines de marketing. Animalico... ¡pues claro! haya o no una intención honesta por parte de la productora, el asunto le ha venido bien en ese sentido. Cosa que al difunto le importará entre nada y menos. El ha tenido una alegría que no estaba prevista en el guión de la vida, fatal guión para el susodicho. Bien, hablemos de mi caso:
Las posibilidades de hallarme en la situación de pre-moribundo no son muchas de momento para mí, pero no es descartable y pensando qué haría llegado el momento:
1. Animo a la gente de archivos de TVE y Tele-5 a que exploten mi sufrimiento, a cambio de ver de nuevo en español Clarissa y/o Primeros Besos.
2. Cualquier opinión de otras personas, por ejemplo el mundo entero, como decirlo: rima con Picolín.
La felicidad mía sobrepasa con mucho la felicidad de cualquier tuitero por haberle quedado una frase chula contra las malvadas teles, igual que les pasa a:
1. Los niños de la escuela Sharapova, que sin ella estarían entrenando con las palas playeras y pelota de goma por las calles vietnamitas y australianas, y les da igual si la tenista rusa obtiene beneficios fiscales u otras mierdas aparte de mejorar su imagen de celeb. Por cierto ella aparte de rascarse el bolsillo fue a la inauguración y al año siguiente para ver como iba el asunto.
2. Una fan treceañera de Taylor Swift recibe cualquier atención y su alegría supera incluso a mi teórica felicidad por esas series (con posible vuelta de Ruffles Bravas ya no estoy tan seguro) y ni las críticas de si honestidad, ni las ingeniosas y divertidas intros screamqueeneras cambiará eso. Debo decir que si yo fuera famoso me desviviría por mis fans más incluso que la Swift, es cuestión de como sea tu personalidad. Por el amor de Peich si las caritas de la gente en los conciertos -y ahí han pagado ellos- no la tendrán muchos en su mejor polvo.
¿Habéis visto lo que pasa en un concierto cuando Noel cierra con Don't Look Back In Anger? Los asistentes podrían hacer genkidamas para matar a Freezer, su padre y su abuela.
O si quieren dejamos fuera a las celebrities. La caja con comida y medicinas que cae del avión a la aldea africana, o cae o no cae. O existe o no existe. Gracias a tí y a mí existe, es la diferencia entre vida y muerte, y seguro que si el niño llamado Enam o la niña llamada Dakari (bucad el significado) pudiera conocernos la sonrisa y el gracias dadlos por hecho.
De momento me tengo que conformar con ver las dos series en otros idomas. Inconvenientes de seguir vivo. De momento seguiré asistiendo a la pelea sobre las intenciones de tal o cual famoso, y ésta noche saco la ouija y le pregunto un par de cosas al muchacho fan de SW. No creo poder sacarle algún spoiler, pero lo intentaré.
Seguro que está agobiadísimo sobre lo que opinamos de él. Seguríííísimo que sí...
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